Mi pueblo
Muchos de mis amigos tienen pueblo. Y he compartido con ellos vivencias comunes, historias de sus rincones de España donde se dejaron olvidadas bicicletas BH ó GAC, besos robados (lo dijo algún cantante), sangrías de verano en el río. Allí se encontraban gentes diferentes, amigos inolvidables, miles de historias vividas intensamente, ciclos vitales compartidos con contemporaneos que desaparecían de nuestras vidas en septiembre, en poco tiempo. Llegaba el verano y comenzaba la cuenta atrás para acudir y para volver. Había que aprovechar. Los SEAT o RENAULT de nuestros padres, (esos trabajadores incansables), que nos "teletransportaban" a un mundo diferente desde que saliamos del barrio impersonal de la gran urbe . El ritual del viaje, del traslado, de la ruta prevista, que se iba impregnando en nuestras memorias para siempre. Los enfados de la madre ( "no corras"), las paradas a comer el bocadillo, los saludos a los camiones adelantados (sólo a los que daban paso)... Las mariposas en el estómago me siguen recordando que sigo vivo. Con la edad, cada vez me visitan menos. Pero hay un momento en el que no fallan, nunca han dejado de acudir a la cita: cuando en el horizonte compruebo que llego a mi pueblo.




7 comentarios:
Esa es una sensación que creo que la gente de nuestra década tenemos y que nos ha marcado.
Yo recuerdo la sensación (y aún cada año la reencuentro) cuando paso el último pueblo antes de Paterna de saber que ya estoy en el pueblo, de ese olor característico a pino, a verde, a sierra... Esos recuerdos a banda sonora de tu vida cuando pasas por los parajes acercandote a tu destino, esa banda sonora que año tras a año durante más de la mitad de tu vida has escuchado en los mismos sitios...
La sensación cuando divisas el pueblo a la lejanía, para mi tambien es única.
http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/0/07/Paterna_del_Madera%2C_municipio_de_Albacete%2C_en_Espa%C3%B1a.jpg/800px-Paterna_del_Madera%2C_municipio_de_Albacete%2C_en_Espa%C3%B1a.jpg
Siempre he oído la frase veraniega, porque sólo se pronuncia a las puertas del verano, "me voy al pueblo". Ves en los ojos de quien lo dice, estusiasmo, futura diversión, antiguos reencuentros...Y parece una sensación única, que sólo se puede percibir cuando ya ves tus pies corriendo por los rincones de las calles, por el borde del río o por las laderas secas de la montaña.
De ahí que lo más cerca a un pueblo, lo haya encontrado en el pasar de las páginas de un libro.
Nunca he podido tener esa sensación, porque nunca he podido decir "ése es mi pueblo". Nunca he pisado Osuna (el pueblo de mi madre), y en contadas ocasiones Guadalmez (el pueblo de mi padre)... pero este año va a ser diferente. Este año hago una escapada a Guadalmez de 5 días en los que intentaré vivir al máximo EL PUEBLO. (ya os contaré las experiencias aunque dudo que me sorprenda mucho el pueblo... mi abuela nació allí y dice que es mu feo.. jajajaja)
Saludos!!
Vaya! Esto me recuerda un poco a la maravillosa, memorable, inconmensurable y extraordinaria canción de María Oztiz!
Por cierto, las salidas del pueblo, ¿siguen siendo las mismas?
Greetings
estimado Mario,
acaso me comparas con la estrella del OPUS DEI y de la canción españñññola?
yo tb. te quiero
José Carlos,
bonita foto con Jérez al fondo, a ver si este verano nos vemos por allí,
saludos!
chapeau, sr. moreno, ha descrito perfectamente la sensación de aquellos para los que un determinado rincón del mundo se convierte en el pueblo, "mi pueblo".
y que dure!!
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